jueves, 8 de agosto de 2013

Características de un Vampiro.

A partir del S.XVIII se reúnen por fin las tres características que otorgan al vampiro su especificidad: es un espectro corpóreo y no un fantasma etéreo o un demonio, sale de noche de su tumba para chupar la sangre de los mortales con el fin de prolongar su existencia mutua y sus víctimas se convierten en vampiros una vez muertas. El cine y la literatura han conferido a este ser legendario una imagen algo deformada que tiende a exagerar algunos rasgos o por el contrario a minimizar otros. La ausencia de imagen especular no es una de sus características universales. Esta creencia sólo la observamos en algunas regiones de cultura germánica donde carece además de sombra, dado que el reflejo y la sombra simbolizan el alma que el muerto viviente ha perdido. La hipertrofia dental, tan apreciada por los cineastas, es obra del séptimo arte y de la literatura de ficción. En general no muerde a sus víctimas sino que aspira la sangre por succión a través de los poros de la piel, salvo cuando los desvitaliza a distancia, como los "Nachzehrer" o vampiros psíquicos. En el cine el murciélago es un avatar casi obligatorio para estos seres , pero en realidad, el reviviente legendario es capaz de transformarse en toda clase de animales, como arañas o mariposas, aunque también en niebla o en paja. El ajo no es, como se cree, un remedio universal ya que esta creencia ha sido atestiguada sólo en Rumanía. Por el contrario, es cierto que sólo puede salir de noche y que debe regresar a su tumba antes de que cante el gallo. Teme al agua bendita, pues este líquido consagrado es fuente de vida, al igual que las ostias consagradas y la cruz. La estaca clavada en el corazón es la mejor manera de poner punto y final a su sacrílega existencia, aunque esta condición no siempre es suficiente.

lunes, 5 de agosto de 2013

Las Vástagas de la Loba.

 Es evidente que Kipling se inspirara en "el niño salvaje" de Francia(ppos. del S. XIX) para crear su "Libro de las Tierras Vírgenes"(1894). Pero en la India, la tierra de Mowgli, ocurrió un echo insólito en las mismas junglas que él recorrió ficticiamente veintiséis años antes. En 1920 el misionero anglicano J.A.L. Singh acudió a una remota aldea de Bengala a realizar un exorcismo porque un "hombre fantasma" estaba atemorizando a los aldeanos. El  supuesto espíritu eran dos niñas que habían sido criadas por una manada de lobos. Los lugareños mataron a una loba que protegía a las pequeñas y el reverendo temiendo por sus vidas se las llevó de allí y las interno en un orfanato; donde les dieron los nombres de Kamala y Amala.
 Las niñas podían correr a cuatro patas pero no se podían poner en pie. Comían sólo carne cruda y leche, mordiendo y lamiendo como perros. Parecía que no podían reír y tenían el sentido del olfato muy desarrollado. Cuando Amala murió después de un año entre los humanos  fue cuando vieron llorar por primera vez a su compañera.
 Kamala sobrevivió nueve años en la "civilización" y aprendió a ponerse en pie, a comer carne cocida y a hablar un poco. Al morir se supone que tendría unos dieciséis años, pero una edad mental de tres y hablaba sólo unos treinta vocablos. Es interesante este paradigmático caso porque en él podemos apreciar que el lobo no es tan fiero como lo pintan y observamos la gran adaptabilidad genética de la raza humana. Pero por desgracia hemos ido perdiendo habilidades sensoriales con el paso de los siglos: olfatear una presa o a un enemigo, trepar a un árbol, seguir un rastro.... ¿ Evolución o retroceso en la escala evolutiva?.

viernes, 2 de agosto de 2013

Hadas en el S.XX

Frances con sus amigas.
Durante el verano de 1917, Frances Griffiths, una niña sudafricana de diez años fue a vivir con su prima de trece años Elsie Wright al pueblo de Cottingley, en el condado de York. En la parte trasera de la casa existe un valle resguardado y agreste cruzado por una corriente. Allí las niñas aseguraron haber jugado con hadas pero los padres de Elsie no las tomaron en serio.El señor Wright ante la insistencia de las menores les prestó su nueva cámara fotográfica, le puso una placa y les enseño a utilizarla. Al cabo de una hora ya estaban de vuelta y Arthur Wright reveló la placa. Allí estaba Frances rodeada de un tropel de hadas con alas de mariposa revoloteando a su alrededor. Sorprendido, pero no convencido les volvió a prestar la cámara y en la nueva fotografía aparecía Elsie con un diminuto gnomo alado con pantalones, justillo y un gorro puntiagudo dispuesto a saltar sobre su falda. Los Wright dieron por descontado que ambas habían utilizado figurillas de cartón. Buscaron en la cañada y en la habitación de las menores sin encontrar nada. Los padres decidieron no darle importancia al asunto, pese a la insistencia de ambas, las   niñas no volvieron a usar la cámara y las fotos permanecieron durante tres largos años sobre un estante.
Elsie y el gnomo.
 En 1920, la señora Wright asistió a una conferencia en el pueblo donde el exponente disertaba sobre las hadas y ella le habló de las fotos. Estas pasaron a Edward L. Garner, miembro destacado de la Sociedad Teosófica. Este no se impresionó al principio e hizo que las examinara Henry Snelling, fotógrafo profesional y experto en fotografías trucadas que dictaminó: "Estos dos negativos son totalmente auténticos y sin trucajes, de una sola exposición, un trabajo al aire libre, demuestran movimiento en todas las figuras de hadas, y no hay ningún indicio de trabajo de laboratorio utilizando modelos de postales o papel,etc. En mi opinión no han sido retocadas."
Superposición fotográfica con Doyle.
La realizó un periódico inglés para
demostrar  el fraude de las imágenes.
 En este punto,sir Arthur Conan Doyle añadió al caso toda su reputación y quería utilizar las fotos para una de sus publicaciones. La casa kodak examinó los negativos, no hallaron evidencias de trucaje alguno, pero no descartaban la posibilidad. Entonces Garner viajó a Cottingley y mandó traer a las jóvenes que ya no vivían en Inglaterra para que intentaran tomar más fotos. Recibieron una cámara nueva y un juego de placas marcadas en secreto. A pesar de que el tiempo era excepcionalmente malo, las muchachas ; que siempre fueron solas, tomaron múltiples fotografías donde aparecían estos diminutos seres. La compañía fotográfica identificó las placas marcadas y después de examinarlas no descubrieron ningún fraude. Garner se convenció y señaló que a los Wright no les gustaba la publicidad, no querían que sus verdaderos nombres aparecieran en el artículo de Doyle y se habían negado a recibir compensación económica por las imágenes. Aceptando este informe, Arthur publicó la sensacional historia, un artículo para la prensa y el libro "The Coming of the Fairies"; pero el autor jamás visitó el lugar ni llegó a hablar con las dos protagionistas. El vidente Geofrey Hodson sí lo hizo y junto con Garner llegaron a la conclusión de que las testigos eran videntes y que Frances era una médium excepcionalmente buena cuyo ectoplasma utilizaban las hadas para materializarse.
Lugar de las apariciones.
En la actualidad un escéptico no dudaría en afirmar que son trucadas, ya que son criaturas estereotipadas que reflejan la imagen convencional de la época con alas de gasa acabadas en punta y peinados de 1920. Incluso en la segunda foto, la mano de Elsie se ve anormal, tiene la mano demasiado larga y aparentemente dislocada en la muñeca. A pesar de que nuestras protagonistas siguieron viendo a las hadas y aseguraron que la cañada era un enjambre de todas las costumbres de la vida de las hadas, jamás volvieron a tomar fotografías.
¿Hubo un elemento de autoengaño por parte de los adultos en este caso? Los críticos señalan que Garner estaba muy interesado en el tema de lo paranormal, Hodson creía en las hadas, la señora Wright era teosofista y a pesar de su fama de lógico, Conan Doyle se había hecho espiritista después de la muerte de su hijo. Garner negó la falsedad de las testigos con ardor y aportó una prueba insospechada después de un año del artículo de Arthur. Frances en 1917 había mandado una carta a una amiga de Sudáfrica con la primera fotografía donde la remitente  le restaba importancia a las hadas y posaba coquetamente ante la cámara, no le daba relevancia a los pequeños seres, ya que lss veía a diario. El investigador y el afamado escritor afirmaron que no hubieron más fotos a partir de 1920 porque nuestras protagonistas habían perdido su sencillez e inocencia infantiles. Además las muchachas seguían siendo buenas videntes, pero el ectoplasma de Frances ya no era lo suficientemente potente para materializar a las hadas delante de un objetivo. Nadie probó la falsedad de las fotos de manera convincente y si las fotografías fueron fraudulentas era indudable que la familia Wright poseía un genio de efectos especiales que engaño a todos los expertos. ¿Y sí las imágenes fuesen auténticas? .¿ Hemos perdido los habitantes adultos de las ciudades la cualidad de ver con diafinidad el entorno que nos rodea?. Nada mejor para acabar este artículo que una cita de uno de los protagonistas relacionado con el caso, léanla y saquen sus propias conclusiones.
         
"A menudo los procesos de pubertad son fatales para el poder psíquico"

                                                                                          Sir Arthur Conan Doyle.



* En 1981 las dos mujeres admitieron haber falsificado todas las fotografías excepto una, pero insistieron en que realmente habían visto las hadas. Yo sí creo que algo vieron.








                                 Sí las hadas cantaran, cantarían como ella.







jueves, 1 de agosto de 2013

El Cine y los Vampiros. Los inicios.

 El los albores del cine, el miedo de los inexpertos espectadores podía ser facilmente provocado por la simple llegada de un tren, filmada por los hermanos Lumiére con tal realismo que parecía salirse de la pantalla y arrollar al temeroso público del patio de butacas, que dicho sea de paso, aún no recibía tal nombre.
Sobre los vampiros se han rodado más películas que sobre cualquier otro tema en la historia de la cinematografía. El primer filme de vampiros, de sólo dos minutos de duración, hoy perdido, fue realizado en fecha tan temprana como 1896 por George Mélies y su título fue La mansión del Diablo.
Max Schreck
 Le seguiría A fool there was (1915)La historia de esta película, dirigida por Frank Powell, merece contarse. En realidad, no relata un argumento estrictamente vampírico, sino que el guión se basa en un poema de Rudyard Kipling, The Vampire (1897), acerca de un hombre que ve su voluntad sometida a la de una peligrosa mujer que acaba por utilizarlo para fines inconfesables (recuerda que uno de los atributos que se la adjudican al vampiro es el de cooptar la voluntad de sus víctimas). La actriz que protagoniza el film, la legendaria Theda Bara, es presentada en los títulos como la vampiro, pero psíquico; una devoradora de hombres.
El miedo pasó después a tener un apellido ilustre "expresionismo" que eclosionó en Alemania con títulos como"El gabinete del Doctor Galigari" o "Nosferatu", filmada en 1922 por Murnau. Esta última filmación fue demandada por la viuda de Stoker y sus copias fueron mandadas a incinerar, afortunadamente los tribunales tuvieron el buen criterio de permitir la supervivencia de algunas de ellas que fueron exhibidas posteriormente como auténticos tesoros. La mayor virtud del Nosferatu de Mornau reside en que ha resistido el paso del tiempo; a pesar de estar rodada con la técnica arcaica de las transparencias, sumerge al espectador en un mundo de sombras y oscuridad, donde el miedo se convierte en una poesía visual con un Max Shreck que bebe de sus mudos versos con afilados incisivos.                                                                                            

Carlos Villarías
Bela Lugosi
La Universal retomó el tema en 1931, con el "Dracula" de Tod Browling que interpretaba  Bela Lugosi. Desgraciadamente ,el hechizo terrorífico que invadió al público de su época se pierde hoy definitivamente, algo que no ocurre con su predecesora. El primer Dracula del cine sonoro generó un ingreso importante en las arcas de la Universal y contribuyó a la producción de otras películas incluidas dentro del género terrorífico fantástico que en conjunto forman lo que se conoce la "época dorada del miedo" en el séptimo arte.
La popularidad del conde vampírico motivó el rodaje paralelo de una versión para habla hispana; en aquella época aún no se estilaba el rodaje. Metraje que se rodó durante la noche, ya que el Drácula  americano se rodaba de día y se reutilizaban los mismos escenarios. La versión hispana fue dirigida por el mítico George Melford, autor de 130 films. Al colmilludo noble lo representó el cordobés Carlos Villarías y para algunos entendidos su interpretación supera a la de Lugosi, al que se le critico en un principio por ser un actor muy teatral. La cinta estuvo perdida mucho tiempo y fue rescatada en los años 80 para sorpresa de los cinéfilos. Entre los vampiros más famosos de esta primera época encontramos al Conde Mora, representado por Lugosi en la película La Marca del Vampiro (1935) que la Metro Goldwyn Mayer produjo para hacerle la competencia a la Universal en el campo del terror. El desenlace, desgraciadamente fue impuesto por la productora y obligó a los guionistas a presentar al vampírico noble como un fraude cuyo principal objetivo era hacer del vampirismo una farsa para engañar a incautos.







                                                        Nosferatu.




                                                           Drácula.



                                       

                                                       El conde Mora.







                                                                                                                                                                           


martes, 30 de julio de 2013

Feliz Verano.





El autor de  Un Antro Oscuro, Les desea a todos un placentero y refrescante mes de Agosto.


                                                                                                            Disfrútenlo.