martes, 14 de octubre de 2014

La Muerte en el Antiguo Egipto.


Para los egipcios la muerte suponía la separación de las cinco partes esenciales de las que constaba el individuo. Tres de ellas estaban directamente vinculadas con la condición material del ser humano: el cuerpo (khet), la sombra (shut) y el nombre (ren). Tras la muerte, el cuerpo se trataba para resistir el paso del tiempo. Pero no solamente era cuerpo, sino que estaba vinculado a componentes espirituales mas complejos. Indisociable a él durante toda su existencia era la sombra, una imagen en negativo que en ocasiones reemplazaba al difunto. El nombre era indispensable para ser reconocido y recordado y uno de los peores castigos que se le podia inflingir a un egipcio era atentar contra su nombre, destruirlo alli donde estaba escrito, ya que caía en un olvido que era peor que la propia muerte. Las partes inmateriales del hombre residían en dos entidades. La parte anímica era el ka, una porción de la energía universal cósmica que se depositaba en el recien nacido y que no lo abandonaba hasta su muerte. Era el principio vital por excelencia y todos los seres vivos tenían el mismo ka, que se representaba con dos brazos dirigidos hacia arriba. Este componente esencial siempre acompañaba a la persona pero cuando se producía el óbito, se separaba del cuerpo y era imprescindible volverlos a reunir. En sustitución del cadáver y en previsión de que éste no perdurara por fallos en la momificación, las estatuas actuaban como soportes del ka y era necesario alimentarlo para que sobreviviera, lo que explica las representaciones del muerto ante una mesa de ofrendas alimentarias. El ba era la segunda parte espiritual del individuo que comprendía al conjunto de peculiaridades íntimas de la persona, hoy diríamos su personalidad. El ba; los griegos la equipararon a la psique ante la imposibilidad de traducirla, es más dinámico que el ka y sale a menudo de la tumba para establecer contacto con los vivos. Se le representa en forma de ave con la cabeza del difunto, forma que utilizaron los árabes preislámicos para dar forma a las fantasmagóricas neft. Así pues, la conservación del cuerpo mediante la momificación era una condición indispensable para aspirar al Más Allá; con ello se aseguraba la identidad del individuo, de su imagen terrenal y la reunión de los componentes dispersos del cuerpo.



Mitos y rituales.

Como muchas civilizaciones, los egipcios recurrieron al mito para justificar alguna de sus prácticas rituales, como sucedía con la momificación y esta se sustentaba en el mito de Osiris, el dios que muere antes de volver a la vida. Set lo descuartizó y dispersó sus fragmentos por todo Egipto. Su amada esposa y hermana Isis, junto a Anubis y Neftis recuperaron los fragmentos. Reconstruyó el cadáver para garantizar un soporte material idéntico a su imagen viva pero le faltaba el miembro viril. Pero Isis la maga restituyó su virilidad, tomó forma de pájaro (un milano) y se colocó sobre el cuerpo inerte del dios para reanimarlo. Así fue fecundada y concibió a Horus, su hijo y heredero. Fue por lo tanto la primera momia y los difuntos podían acceder a la vida eterna al ser momificados como la divinidad. Pero la noción de renacimiento no sólo tenía que ver con el mito osiríaco, sino que también estaba vinculada con los ciclos periódicos de la naturaleza, en la que la religión egipcia trataba de integrar al hombre. El dios del sol Re nacía cada día en oriente y tras recorrer la bóveda celeste durante las doce horas diurnas moría en occidente, para atravesar después el inframundo. Era un lugar peligroso donde acechaban los enemigos del sol. Durante este largo viaje de doce horas nocturnas, Re, asimilado a Osiris, estaba acompañado por las almas de los difuntos y vencía a sus adversarios para renacer en un nuevo día ( no es por mero azar que las necrópolis se ubicaran en los desiertos occidentales, allí donde el sol muere cada día). De la misma manera, la crecida anual del Nilo, que depositaba su limo fértil sobre el desierto y permitía el milagro de la cosecha abundante.  Esta continuidad de aridez y fertilidad, luz y oscuridad que los egipcios vivían en su vida cotidiana se identificó con la muerte y el renacimiento.





El difunto, para ser asimilado a Osiris y renacer como él, tenía que demostrar que su vida y sus acciones estaban en consonancia con el maat; noción que se identifica con la justicia, el orden cósmico y la verdad. Era juzgado por un tribunal de 42 jueces presididos por Osiris. Durante la vista, tenía lugar el pesado del alma (psicostasia), una escena representada miles de veces por los artistas egipcios.  En el centro aparece el dios Anubis con una balanza, en uno de los platos se deposita el corazón; la manifestación material de su inteligencia y sentimientos, en el otro, una pluma de avestruz que representa a la diosa Maat. El dios Tot, inventor de la escritura, presenta el resultado al difunto y lo registra. En ese momento, el fallecido recita la llamada "confesión negativa", una relación de las malas acciones que no ha cometido. Si el corazón pesa más que la pluma, la sentencia es adversa y el terrible ser híbrido Ammit; con cabeza de cocodrilo y cuerpo de dos animales (león en su mitad delantera e hipopótamo la trasera), devora el corazón y el reo morirá para siempre. Si el corazón y la pluma son igual de ligeros, el difunto es considerado "justo de voz" (puro de alma). Gozará de la eternidad en los campos de Ialu, donde los árboles siempre estan colmados de frutos, las aguas del río estan repletas de peces y los campos siempre estan en flor.



   La momificación.

   Tras la defunción se procedía a un meticuloso ritual de momificación, se prolongaba durante setenta días y constaba de dos partes bien diferenciadas: la preparación del cuerpo y su posterior vendaje. Su desarrollo era un secreto que no debía profanarse y fueron dos autores griegos, Heródoto y Diodoro de Sicilia, quienes nos han transmitido por sus fuentes escritas todo lo relacionado con las técnicas de momificación. Todas las operaciones estaban supervisadas por el embalsamador divino, Anubis, representado por el sacerdote Superior de los Misterios. A partir del Imperio Nuevo y debido a una gran bonanza económica, la muerte no es privilegio de las clases dirigentes y encontramos tres clases de embalsamamiento. A los ricos se les preparaba el cuerpo con sumo esmero. los más pobres tenían que contentarse con una limpieza abrasiva de las entrañas y un baño de natrón; una sal empleada para secar el cuerpo. El proceso medio consistía en inyectar aceite de cedro en el abdomen mientras se deshidrataba el cuerpo con natrón. Cuando se retiraba el aceite, éste arrastraba consigo los órganos internos descompuestos, luego se vendaba el cadáver. Independientemente de los procesos de embalsamamiento, la momias debían protegerse preventivamente con fórmulas mágicas y amuletos (ya fuesen objetos reales o representados como imágenes) que garantizen la conservación mágica del cuerpo.

  El funeral.

   El muerto era trasladado del taller de los embalsamadores a su tumba en el transcurso de una procesión solemne, de la que se conservan múltiples representaciones. El cuerpo es instalado sobre un trineo , a veces en forma de barca, bajo un dosel de vivos colores. El cortejo fúnebre inicia la marcha pausadamente hacia la necrópolis. Una pareja de bueyes transporta el catafalco junto con la capilla que contiene los vasos canopes con las vísceras del difunto y el enigmatico teneku (ya tratado en este blog). Un sacerdote abría la marcha, ofreciendo libaciones e incienso, le siguen la familia, los amigos, las plañideras y otros sacerdotes que acompañaban al fallecido a la eternidad; así llamaban los egipcios a la tumba. Transportan los objetos personales y el ajuar funerario que el difunto necesitará en su nueva vida: joyas, vestidos, armas, muebles, ushebtis (las estatuillas que se convierten en servidores en el Más Allá) y ramos de flores que significan el renacimiento, además de comida y bebida para alimentar el ka del fallecido. La comitiva se detiene en capillas y templos, ante los que se hacen sacrificios y se recitan letanías y oraciones. Dos figurantes colocados junto al catafalco rememoran el dolor de Isis y Neftis llorando a su hermano Osiris, pues el objetivo final de la momificación no es otro que equiparar al difunto con el dios de los muertos y compartir su destino.




Al llegar a la tumba se procede al ritual de la apertura de boca(según Heródoto con una especie de cuchara en forma de cruz ansada), que preside y dirige el heredero del difunto en un acto final de piedad que toma la forma de drama representado. El heredero oficia como sacerdote desem; ataviado con una piel de felino, purifica el cadáver y procede a un ritual que tiene como fin devolver la vida y los sentidos a la momia, soporte del ka, la esencia vital. Durante el Imperio Nuevo la ceremonia se realizaba en un lugar cercano a la tumba, donde se colocaba el sarcófago erguido sobre un montón de arena; evocación de la colina-tumba de Osiris, con la cara dirigida hacia el sur. Frente a ella se hallaban la mesa con el instrumental necesario para practicar el rito y las mesas de ofrendas con la comida funeraria que se consumirá en el agapé final. La ceremonía requería una preparación compleja, que incluía purificaciones, el uso de incienso, aplicación de ungüentos....El protagonista del drama es la momia, pero en ciertas épocas lo es también su estatua. Mientras pronuncia oraciones y palabras mágicas, el sacerdote sem toca con una azada (instrumento típico de los escultores) la boca, los ojos, la nariz y las orejas de la momia. Así el difunto recobra los sentidos, contempla el mundo de los vivos y lo más importante, recibe las ofrendas alimenticias, de manera que no volverá a morir y podrá vivir millones de años, eternamente. El sacerdote lector, hery heb, es quién marca el ritmo de los diferentes actos; en los papiros sagrados que lee está pautada toda la representacion, con las plegarias y oraciones que se deben recitar en todo momento. Otro sacerdote, el imy is, se ocupa de facilitar el instrumental a los oficiantes. El coro de plañideras, con las representantes de Isis y Neftis, acompaña la ceremonia con cánticos y llantos. Se ofrece la pata delantera derecha de un toro sacrificado como primer alimento para el ka del muerto renacido en un intento mágico de transmitirle la energía y la potencia de este animal. Concluida la ceremonia, el difunto será introducido en su tumba, rodeado de todos aquellos objetos que asegurarán su existencia de millones de años, su vida eterna más allá del tiempo.


         
 Bueno, la próxima vez hablaré sobre las tumbas, hoy venía Isis por el antro y oigo demasiados gritos de pelea por ahí, no todos los días nos visita una bella diosa cuyo marido no tiene.........

Vasos canopes. Contenían el hígado, el estómago, los pulmones y los intestinos de la momia. Sus tapas representan al difunto y desde la dinastía XIX a los cuatro hijos de Horus.



Entre las vendas se depositaban amuletos y también se depositaban joyas en las tumbas. Tenían un significado mágico y protector.




Representaciones talladas en madera, derivan de las estatuillas de sirvientes aparecidas hacia el 2.500 a.C. en las sepulturas

Ushebtis. Figuras con los brazos cruzados sobre el pecho, sustituían al muerto cuando era llamado cada mañana a realizar diversos trabajos en el paraíso de los egipcios.


Senet, este popular juego es mencionado en el cap. 17 del Libro de los Muertos en relación con Osiris y el inframundo: la victoria del difunto en el juego equivaldría a su entrada en el Más Allá. Indispensable en el ajuar funerario.





lunes, 13 de octubre de 2014

El Caniche del Antro.


sábado, 11 de octubre de 2014

Las Tríadas Chinas.



Hoy volvemos al lejano oriente para hablar de mafiosos de ojos rasgados y expertos en kung-fu. Su nombre evoca el triángulo equilatero, que según el pensamiento budista, unía el equilibrio entre el cielo, el hombre y la tierra. Sus orígenes se remontan a principios del S. XVIII y según una romántica versión estaría en la heroica resistencia de un grupo de monjes del monasterio Shaolin contra la nueva dinastía manchú de los Qing; que era vista como invasora por parte de los chinos. La realidad histórica es mucho más cruda y negra. Nacieron en la provincia costera de Fujian, un territorio pobre, inseguro, por el que solían merodear ladrones, bandoleros y señores de la guerra. Ante tanta inseguridad, en ciertos pueblos comenzaron a nacer sociedades de mutuo apoyo que aprovecharon su infraestructura para convertirse en bandas de delincuentes, comprobaron que su organización no sólo les permitía defenderse de agresiones y extorsiones, sino también practicarlas con otros; era mucho más rentable. Para reforzar su cohesión interna adoptaron el secretismo, códigos de reconocimiento y rituales de iniciación, que obligaban a guardar los secretos así como fidelidad a los dirigentes. La primera que destacó fue la Asociación del Cielo y la Tierra, que acabó siendo el mayor exponente de las tríadas. Tenía esta banda mafiosa como una de sus señas de identidad su oposición a la dinastía reinante, así que reforzaron su clandestinidad ante la persecución que sufrían por parte de las autoridades. Rechazaban la penetración de las potencias occidentales, por lo que en el S. XIX participó activamente tanto en la subversión contra el poder, como en las revueltas contra los extranjeros conocida como la rebelión de los bóxers. Pero a pesar de ser enemigos de las potencias occidentales, vieron que el próspero comercio que se activaba con su llegada era una manera fácil de obtener pingues beneficios. Por ello se extendieron con fuerza por todas las ciudades portuarias de la costa de China, convertidos ya en grupos de criminales haciendo del contrabando del opio su principal actividad. Cuando en 1911 fue derrocado el régimen imperial y se proclamó la República, un partido nacionalista se alzó con el poder (el Kuomintang). El nuevo hombre fuerte pasó a ser el general Chiang Kai-shek y el poder de las tríadas no menguó sino que aumentó. 
Las principales ciudades costeras tenían administraciones o concesiones europeas y en ellas la actividad comercial era muy intensa. La más próspera era Shanghái donde franceses, británicos y chinos se repartían el control; o el bacalao como decimos en el antro. Aquí la corrupción había conseguido cotas muy elevadas, era muy fácil delinquir en una zona mientras se residía o se ejercía un cargo político en la otra. En esta ciudad floreció la llamada Banda Verde, originalmente una sociedad benéfica de barqueros que acabó siendo otra tríada mafiosa dedicada al tráfico de opio. Dominaba a la policia, a la banca y a los políticos. En 1927 dio un paso más al forjar una alianza de sangre con Chiang Kai-sheck a cambio de asesinar a miles de comunistas que con sus huelgas estaban amenazando  la hegemonía del general. Se hicieron con todo el mercado del opio, del negocio del juego y la prostitución en la ciudad. Con la guerra y la victoria comunista en 1949 las tríadas casi desaparecieron de la escena, pero pervivieron en Taiwan y en los cientos de barrios chinos que la diáspora anticomunista estableció por todo el mundo. Sin embargo, tras la muerte de Mao-Zedong, su poder a vuelto a resurgir. Las ansias por mejorar su nivel de vida han hecho que millones de chinos traten de emigrar, muchos de ellos ilegalmente. Por tanto, el tráfico de emigrantes irregulares se ha convertido en su negocio más lucrativo actualmente, sin dejar de lado el tráfico de heroína, el juego ilegal, la falsificación de tarjetas de crédito, el blanqueo de capitales o la prostitución. Una familia china puede pagar hasta 40.000 dólares por enviar a un joven a U.S.A o Europa dentro de un
contenedor, con el grave peligro para su vida que ello conlleva. Llegados a su destino son obligados a trabajar en régimen de semiesclavitud en talleres textiles clandestinos o en restaurantes, hasta que acaba de liquidar su deuda. Después puede instalarse por su cuenta o se emplea en alguno de los diversos barrios chinos, en donde el negocio legal suele servir de tapadera para actividades delictivas de toda clase. Por supuesto, deberá pagar siempre una extorsión a la organización que lo trajo. Para eludir las acciones policiales y las delaciones, cada miembro de una tríada suele conocer sólo a otros dos miembros de ésta(el que le da  órdenes y el que las recibe de él), lo que reduce al mínimo el riesgo de que una detención pueda acabar con toda la organización. Una vez vinieron a instalarse en el antro, pero el espectro de Bruce Lee los sacó a patadas y no vean como lucha el tipo.










































viernes, 10 de octubre de 2014

HUMOR.


La Batalla de Tanga. Las Abejas Que Lucharon con el Kaiser.






África Oriental Alemana fue una colonia de Alemania en el África Oriental, con una extensión de 994.996 km², que incluía lo que en la actualidad es Burundi, Ruanda y la parte continental de Tanzania. Comenzó a existir en la década de 1880 y desapareció tras la Primera Guerra Mundial, cuando la zona fue adjudicada al Reino Unido en el Tratado de Versalles (1919).

En este marco se desarrolló La batalla de Tanga, que fue el mayor enfrentamiento de la Primera Guerra Mundial que se desarrolló en suelo africano, entre los ejércitos coloniales de Gran Bretaña y Alemania.
El objetivo de los británicos era la ocupación del África Oriental Alemana y así el 5 de noviembre de 1914 el ejercito colonial Británico con 8.000 soldados reservistas indios se enfrentó a un millar de Askaris africanos (tropas indígenas que sirvieron en los ejércitos coloniales europeos durante los siglos XIX y XX) que luchaban bajo bandera alemana.
La buena disposición táctica del Comandante Paul Emil von Lettow-Vorbeck hizo que el ejercito germano derrotase al dirigido por el General Británico Arthur Aitken en una batalla encarnizada gracias a unos inesperados aliados.
Batalla
General Paul Emil von Lettow-Vorbeck
Los británicos tomaron la decisión de atacar la ciudad de Tanga para iniciar la conquista de la colonia alemana mediante un ataque anfibio. La ciudad de Tanga estaba a sólo 80 km de la frontera con el África Oriental Británica y era el puerto alemán más importante de la zona y un importante nudo ferroviario. El ataque británico consistía en bombardear el puerto desde barcos situados mar adentro, pero tras firmarse un acuerdo de no agresión a la población, se desestimo.
gran bretañaVarios días después arribó a la zona el HMS Fox, que anunció la ruptura del acuerdo de no agresión. Las tropas que se encontraban en la ciudad, que al principio eran una sola compañía de askaris, se prepararon para el combate. El General Paul von Lettow-Vorbeck, movilizó algo más de 1.000 soldados desde las regiones circundantes a la ciudad, para unirse a los askaris de la ciudad, llegando hasta los 1.100 efectivos.



El general británico Arthur Aitken pensaba que los alemanes habían minado la zona que rodeaba al puerto y decidió que la flota se dirigiera 3 millas hacia el sur y desembarcase allí los 8.000 soldados indios para dirigirse desde allí hacia el norte y tomar la ciudad. Al día siguiente Aitken las tropas británicas tuvieron que marchar sin enviar exploradores y cayeron en una emboscada de la guarnición de Tanga. Al caer la tarde, tras varias horas de lucha en la selva, los soldados británicos que se encontraban en una zona de marismas comenzaron a ser atacados por enjambres de abejas salvajes, que tenían sus panales en los troncos huecos de los arboles. Pero las abejas no formaban parte del plan de guerra ni estaban “hábilmente adiestradas”, tal y como aseguró el diario inglés “The Times”.

I Guerra Mundial


Pese a estar en clara desventaja numérica (superado por 8 a 1), Paul von Lettow-Vorbeck aprovecho hábilmente el ataque de sus "aliadas la abejas" y ordenó un contraataque, obligando a las tropas indias a volver a los botes de desembarco. Esta victoria fue la primera que Paul von Lettow-Vorbeck consiguió en la Primera Guerra Mundial y fue recibido en Alemania como un héroe; pero a las abejas no las condecoraron. Debía ser muy difícil ponerles una cruz de hierro.








Cadáveres de soldados indúes después de la batalla.









martes, 7 de octubre de 2014

La Ciudad Z.

A lo largo de los siglos, muchos exploradores se han evaporado en busca de una quimera y ese fue el caso de Percival Harrison Fawcett(1867-?). Nació en el Reino Unido y eligió la carrera de militar, lo que le permitió viajar por medio mundo. Tras servir en Ceilán y en el Norte de Africa, realizó su primera expedición por Sudamérica en 1906, para cartografiar el mapa de la jungla en la frontera de Brasil y Bolivia a petición de la Royal Geographic Society. Sus andanzas sirvieron de inspiración a sus amigos escritores: H. Ridder Haggard creó a Allan Quatermain y Conan Doyle su novela El mundo perdido. Seguidor de lo sobrenatural, en aquellas lejanas tierras encontró  el respaldo a su creencia en leyendas y mitos; no sólo en clásicos como la Atlántida, sino también en anacondas gigantes y perros de dos hocicos; en el antro tenemos uno. Con estas ideas era normal que la comunidad científica se riera de él, pero eso no lo amilanó. Tras la I Guerra Mundial, el 29 de mayo de 1925 se adentró junto con su hijo Jack y Raleigh Rimell en el Matto Grosso brasileño. Tenía la intención de encontrar una ciudad perdida a la que llamó Z y en la que supuestamente se encontraba "el fuego que nunca se apaga". Había descubierto un documento de 1754 que describía la expedición de Francisco Raposo, un aventurero que se había internado en esa zona con la intención de encontrar las legendarias minas de oro y plata de Muribeca, para acabar encontrando una vieja ciudad de piedra. La historia cobró fuerza para Fawcett tras el estudio que realizó de unos restos de cerámica que había recogido en su viaje por el norte de Chile y de una estatuilla de basalto negro (hoy perdida) que le entregó su amigo Haggard asegurándole que procedía de Brasil y que representaba a un sacerdote con un tocado de estilo egipcio sujetando una tablilla con inscripciones.




Nuestro aventurero era un fiel creyente de la psicoscopía ( tener visiones de una persona a través de un objeto que haya tocado) y por él vio como los atlantes habían llegado a Brasil llevando el ídolo en sus manos. Esa era toda la información que necesitaba y junto a sus dos compañeros remontaron los ríos Paraná y Paraguay, para llegar a Cuiba (capital del Matto Grosso). En su última misiva fechada el 28 de mayo de 1925 a su mujer Nina le escribía:" Estamos en el Campamento del Caballo Muerto, Latitud 11 grados 43' 5'' y 54 grados 35' latitud Oeste. No temas que fracasemos". Fue su última comunicación y hasta ahora su destino ha sido un misterio. Paradojas de la vida, el secretismo había sido el leit-motiv de Fawcett en su búsqueda de la ciudad Z y las coordenadas que envió eran falsas. A finales de 1927, la North American Newspaper Alliance (uno de sus patrocinadores) organizó una expedición de rescate a cargo de George M. Dyott.







Salió de Cuiba en mayo de 1928 con otros cuatro exploradores y cinco porteadores locales. Encontró los primeros indicios entre los anauqua. Uno de los hijos del jefe llevaba un pequeño adorno metálico de latón; la placa identificativa de uno de los proveedores de Fawcett. El cacique Aloique reconoció haberlo guiado pero cayeron en una emboscada de los suya, una tribu que vivía en el río con el mismo nombre. Dyott partió con Aloique al poblado de los kalapo, que se unieron a la expedición. Una noche los índígenas desaparecieron subitamente y la intrépida expedición viendo las que se le venía encima salió de allí como alma que lleva el diablo y no dejaron de remar durante catorce horas. A su regreso Dyott aseguró que sin duda, Fawcett y sus compañeros habían muerto a manos de los indígenas. Su mujer nunca lo creyó y aseguraba recibir mensajes telepáticos de su marido desde la ciudad Z y para añadir más misterio al asunto, una expedición de la Scientific Exploration Society; que en el año 2007 buscaba el crater de un meteorito en la selva boliviana, encontraron un perro, un posible descendiente de los pachones navarros que llevaba nuestro protagonista en su aventura particular. Si pudiera hablar ¿qué historias nos contaría?.



















Frank Costello.



Francesco Castiglia; Frank Costello (1891-1973), alias Primer Ministro aprendió tarde pero bien. A los 27 años, después de haber sido detenido media docena de veces por pequeñas raterías, decidió no volver a portar jamás un arma. Se casó con una joven judía y conoció a un sujeto llamado Lucky Luciano. Con el grupo judío dirigido por el cerebro de Rothstein prosperaron juntos hasta que estalló la cruel guerra de los Castellamarese, de la que Luciano emergió como el boss supremo de Nueva York. Costello fue escogido por Rothstein como su discípulo y se convirtió en un hombre muy respetado por su temple, su inteligencia y sus dotes de persuasión. Además, tenía sentido de la oportunidad y veía venir los negocios: fue el primero en apostar por las maquinas tragaperras en el mismo momento en que oyó hablar de ellas y saturó la ciudad con unas 25.000, que se instalaron hasta en las paradas del autobús; lo intentó en el antro, pero sus sicarios nunca volvieron, jejeje.... Se llevaba muy bien con las autoridades, que evidentemente se hacían ricas después de entablar negocios con él. Su política era no buscar beneficio en todo, dejaba una parte a los otros y con ese principio se convirtió en uno de los grandes del crimen organizado. Trató de introducirse en el Partido Demócrata, pero algunos políticos lo vieron venir y cuando La Guardia fue elegido alcalde de Nurva York, lo expulsó de la ciudad por ser un elemento perturbador. En 1936 llegó a la cumbre, Luciano había sido recluido en prisión y su sucesor Vito Genovese estaba acusado de asesinato. Fueron los mejores años de la Mafia, amplió el negocio de forma extraordinaria y se establecieron en California, Florida, Las Vegas y Cuba. Invirtió en Wall Street y en grandes negocios inmobiliarios, manteniendo además mantener la paz entre las antes enfrentadas familias.
Después de la II Guerra Mundial, su amigo Luciano fue deportado a Italia y quedó consolidado en su puesto. Esta responsabilidad alteró su salud. Empezó  a sufrir ataques de ansiedad y de pánico con frecuencia y en esas condiciones tuvo que hacer frente a la comisión Kefauver sobre el Crimen (la primera vez que un importante miembro de la Mafia aparecía en televisión. Calló y negó como era de esperar respetando el código de la Omerta; que significa hombría y no pacto del silencio como se cree. Salió de este trance con una condena leve de 14 meses creciendo así su prestigio en el hampa. Sobrevivió a un atentado de Genovese que deseaba recuperar su sillón de capo di tutti capi y se retiró a una suite del Waldolf Astoria donde vivió respetado por todos, impartiendo consejos como un Primer Ministro (su apodo) jubilado hasta los 82 años, edad en la que se lo llevó la muerte cuando dormía placidamente en su cama.

Cuando Mario Puzo y Francis Ford Copola compusieron su oda cinematográfica El Padrino, unieron biografías y anécdotas reales de los años dorados de la Mafia americana. Don Vito Corleone es la síntesis de muchos, pero de algunos sacaron más material que de otros y nuestro personaje es la piedra angular indudablemente ¿ No creen ustedes ?.





























Galadriel.


lunes, 6 de octubre de 2014

El Dante Platónico.

El otro día se me coló por aquí Imhotep, el escriba tuerto. Me hackeo el blog y escribió un breve artículo; lo del post no va conmigo. Ahora los elementos que transitan por aquí también quieren colaborar. Hoy le voy a dar una oportunidad a Leonardo, el trovador cojo y así poder dedicarme a mi plantación de estramonio que ultimamente la tengo descuidada. Ya, y sin más preámbulos les dejo con su relamida y empalagosa prosa.


Oh, el primer amor siempre es el más hermoso, duradero, intemporal , máxime si es platónico y se le rinde culto de por vida. Ese sentimiento profundo fue el que Dante Alighieri (1265-1321) profesó a la delicada y encantadora Beatrice Portiari (1265-1290). La vio por primera vez en Florencia cuando el tenía nueve años y ella ocho. A pesar de que eran vecinos rara vez coincidieron y pocas veces se dirigieron la palabra. Pero el recuerdo de aquellos acontecimientos inspiraron dos de las obras más inmortales de la literatura universal: La vida nueva( primer exponente de "la literatura del yo"). y la Divina comedia. La primera la compuso entre 1292-1293 en recuerdo a su amada; esposa del banquero Simone dei Bardi, quién había fallecido en 1290 a la edad de veinticinco años. La vida nueva nos habla de la historia de amor perenne del florentino por aquella muchacha, cuyo nombre Beatrix significa "aquella que hace feliz" y a la que el poeta llama "donna angelicata". Este librito es la máxima expresión del "dolce stil nuovo" y está compuesto de 31 poemas líricos y 42 textos en prosa. Aquí se inicia un peregrinaje espiritual que concluye en el Paradiso, después de aparecer su amada en el segundo canto del Inferno, cuando ésta se dirige a Virgilio para encomendarle la misión de ser el guía de Dante a través del reino de la condenación y de la dicha. Podría decirse que no amaba a Beatriz, sino que le rezaba. En la Divina comedia alcanza la categoría angelical y se convierte en un elemento capital en la jerarquía de salvación de la Iglesia. Decir que le profesaba una admiración idólatra es una verdad que no cabe contradecir, a pesar de que ella se burló de él en una ocasión y en otra lo desairó; hechos narrados en la Vita nuova. Aún así  el poeta se aleja de la ortodoxia y Beatriz forma parte de una gnosis privada, ya que altera el plan de salvación en su obra maestra y adapta la eternidad a su punto de vista. No
compuso la Divina comedia para iluminar verdades procedentes del relamido dogma, sino que pretende ser la verdad. Si lo leemos desde un punto poético y  teológico, el mito de Beatriz tiene que ver más con el gnosticismo del siglo II que con la ortodoxia cristiana. Su amor no tiene que pasar por diversos juicios religiosos que conducen a la beatitud y a la santidad, sino que va directamente de la muerte a formar parte de la jerarquía de la salvación. No existen en las dos obras ningún indicio de que a la amada le rozara el pecado, ni siquiera el error. Siempre fue "la que otorga la bendición" e incluso llega a decir que a los nueve años era "el benjamín de los ángeles" y tras su fallecimiento Dante se refiere a "esa bendita Beatriz, que ahora contempla eternamente Su rostro, y que es bendecida através de los siglos". Esto hace de la Divina comedia el ejemplo supremo de la poesía religiosa occidental, además de ser un poema personal, convence a muchos de sus lectores de que en él hallaran la verdad definitiva. Su amor fue un amor desventurado, un sentimiento que perduró toda su vida, exaltado en dos obras inmortales pero que sin embargo nunca fue correspondido. Beatriz existió para Dante, pero Dante no existió para Beatriz. Dicen que el amor mueve el sol y las estrellas, pero en lo que concierne a esta pareja imperecedera, jamás sintió ella nada hacia él.


viernes, 3 de octubre de 2014

El Tekenu.




Si observamos con detenimiento la procesión funeraria representada en las paredes de algunas tumbas de la dinastía XVIII (siglos XVI-XIII a.C), podemos contemplar junto al sarcófago y los vasos canopos a una extraña figura colocada sobre un trineo. A menudo sólo es una masa informe cubierta con un sudario. A veces tiene la forma tiene la de un hombre acurrucado tapado con la piel de un animal y en otras ocasiones la figura masculina está arrodillada con la cabeza sobresaliendo del envoltorio. Aunque aún se desconoce su significado exacto, se cree que esta imagen estaba relacionada con la ceremonia de apertura de boca. Algunos investigadores apuntan que este envoltorio podría guardar los órganos internos del difunto que no se habían depositado en los vasos canopes, junto a otros residuos y materias corporales generados durante la momificación; todo formaba parte del individuo y no se podía perder ni eliminar. Según otras hipótesis, la escena se refería a la tradición de sacrificios humanos de períodos arcaicos: sería una simulación de sacrificio, y el teneku, en posición fetal, representaría al muerto que al levantarse se renace a la nueva vida, igual que un feto en el momento del nacimiento. Nuevas teorías indican que podría tratarse de un actor principal que formaría parte de los rituales funerarios y representaría al sacerdote sem cubierto con una piel de felino. En un momento de la ceremonia de la apertura de la boca entraría en trance para después despertar y simbolicamente ayudar al renacimiento del difunto. Si algún lector conoce otra interpretación me gustaría conocerla y podéis mandarla a quién aquí escribe, el escriba tuerto del antro.










jueves, 2 de octubre de 2014

El Enigmático Licurgo.



En la época arcaica de la historia de Grecia (S. VII-VI a.C). la mayoría de las polis se desangraban a consecuencia de feroces luchas entre familias aristocráticas cuya consecuencia fue la subida al poder de los denominados "tiranos". Hubo una ciudad, Esparta, que escapó a ese destino debido a un conjunto de leyes que garantizaron su estabilidad durante largo tiempo.Su artífice fue Licurgo, el mortal elegido por Apolo para transmitir através de su oráculo la Gran Rhetra, las oscuras palabras sobre las que fundamentaron su singular sociedad y su poderio militar. Plutarco lo hace descender de Heracles, por lo que pertenecía a la realeza. Contaba entre sus ancestros con el rey que había sometido a los ilotas (la población de esclavos que trabajaba la tierra de los espartanos) y de Euripón, el soberano que daba nombre a uno de los dos linajes reales que regían la ciudad(la doble diarquía se debe a que Esparta se fundó por la unión de dos asentamientos). Durante su juventud, la polis estaba envuelta en turbulencias sociales y el destino puso el trono en sus manos. Su padre murió apuñalado cuando trataba de dirimir una riña y de que poco después muriera su hermano mayor. Cuando llevaba unos meses en el poder se enteró de que su cuñada viuda estaba embarazada; de inmediato declaró que si el nacido era varón él se limitaría a ejercer de su tutor. Pero la futura madre le propuso en secreto que se desicieran del niño antes de que naciera para casarse con él y reinar conjuntamente, a lo que respondió que se libraría de él una vez nacido. Llegado el día, hizo rapidamente que le trajeran al bebé y llevándolo en sus brazos lo mostró a los espartanos proclamándolo heredero.

Licurgo proclamando al nuevo rey. Carilao.(J.L. Davis)


Este gesto magnánimo le sirvió para atraerse el odio de la familia materna del nuevo soberano que trató de sembrar la calumnia en torno a él, dando entender a cada ocasión que el tutor pretendía usurpar el poder. Hastiado de la situación y para librarse de toda sospecha, se embarcó en un largo periplo por el Mediterráneo oriental, viaje que aprovechó para tomar buena nota de las formas de gobierno que existían en las regiones más prósperas de la región. Visitó primero Creta, la tierra del mítico rey Minos, que gozaba entre los griegos de fama de gran legislador. Allí hizo amistad con Taletas de Gortina (músico y poeta) cuyos discursos "invitaban a la obediencia y la concordia" y al que invitó a viajar a Esparta.
 
Leyes de Gortina, inspiraron parte del código legal espartano de Licurgo.

De allí pasó a Asia Menor, donde tuvo ocasión de comparar el modelo de moderación y austeridad de Creta con los lujos y refinamientos de Jonia; que representaron para él todo lo que se debía evitar. Más provechosa fue su estancia en Egipto, donde según Heródoto en su "Historia", contempló una organización social basada en una casta militar que vivía aparte de los que se dedicaban a las actividades profesionales, el mismo tipo de segregación que instauraría en Esparta. Hay quién opina que también estuvo en Iberia e incluso hasta en la India, donde había tratado con los gimnosofistas (sabios desnudos) con los que siglos después se entrevistaría Alejandro Magno. Pero la etapa más crucial de su viaje fue la que le llevó al santuario de Apolo en Delfos. Allí el dios, por boca de su sacerdotisa la Pitia, le inspiró la gran Rhetra o Gran Pronunciamiento, la ley con la que estaba decidido a reformar la sociedad espartana. En esos momentos su patria vibraba con el temblor de la guerra civil, por lo que muchos de sus conciudadanos clamaban por su regreso. Uno de los reyes había tenido que refugiarse en la acrópolis y era el tipo de situación que desembocaba en la Grecia arcaica con la ascención al poder de un hombre enérgico de acción a través de la sangre. Entró en el ágora con treinta hombres armados para intimidar a los posibles opositores y en vez de convertirse en un tirano, decidió instaurar la Gran Rhetra dictada por el oráculo. Se creó la gerousia o "consejo de ancianos"; los arkhagetes, los "guías del pueblo"( los dos reyes) y la apella o "asamblea de guerreros". Por tanto, estableció un equilibrio entre los dos reyes, la aristocracia y el pueblo; si bien quienes realmente ejercían el poder eran los ancianos y los monarcas, pues la apella se reunía sólo
una vez al mes durante la luna llena y tan sólo aprobaba o rechazaba con sus gritos las propuestas del Consejo. No se limitó sólo a comunicar el oráculo, sino que pretendía refundar la sociedad espartana sobre la base de la plena igualdad de los ciudadanos y para ello redactó una serie de nuevas rhetras que se memorizaban y nunca fueron puestas por escrito.
  En la época del imperio romano se le rindió homenaje dándole su nombre a un tipo de copas, la de la imagen está realizada de nano partículas de oro y plata.

Entre sus decisiones más atrevidas estuvo la de repartir a partes iguales el territorio y anular el valor de las monedas de oro y plata, empleando en su lugar pesadas monedas de hierro; provocando así las burlas del resto de Grecia; esperaba con esta medida desterrar todo atisbo de lujo y riqueza. Impuso una serie de trabas para que los espartanos salieran de su territorio e intentó prohibir el comercio exterior para evitar la entrada de ideas peligrosas. La arqueología demuestra una caída de la importación de los bienes extranjeros durante el S. VI a.C, aunque no llegó a desaparecer. Impuso la obligación de participar en sobrios banquetes comunales, donde el viejo impulso aristocrático de hacer ostentación de prestigio quedaba anulada. Un grupo de nobles se sublevó y lo expulsaron del ágora bajo una lluvia de piedras. Logró refugiarse en un templo donde dio otra vez muestra de su gran talante. Un joven aristócrata llamado Alcandro le sacó un ojo con un bastón. Calmadamente se volvió a la multitud y les mostró su rostro bañado en sangre. El pueblo le entregó al agresor al cual perdonó, lo llevó a su casa y, tras decir a sus esclavos que se marchasen, le ordenó que se mantuviera a su lado como su servidor, sin imponerle otro castigo que aprender junto a él.
Sus reformas pretendían conseguir la total lealtad de los espartanos hacia la comunidad y el instrumento primordial fue el método de educación: la agogé. Los niños abandonaban a los siete años el núcleo familiar y quedaban bajo el amparo de la ciudad. Convivían hasta los 30 años, tomando conciencia de su pertenencia a una comunidad igualitaria y solidaria y llegado el caso, defenderla con su vida. Sin calzado y con una sola túnica para todo el año, los muchachos tenían que ganarse el sustento recurriendo al robo si era necesario. En su "Constitución de los espartanos" Jenofonte se preguntaba: "¿Por qué, si Licurgo creía que robar era una buena acción, eran castigados con el látigo  los jóvenes sorprendidos en robo? A lo que acto seguido respondía: "porque castigan al que roba mal".

Templo espartano de Artemis Ortia. Se celebraban rituales para honrar a la diosa cazadora que incluían danzas, coros de muchachas y la flagelación ritual de los efebos.

Desde su nacimiento, los ancianos decidían si el niño sería criado o expuesto a los pies del monte Tagieto. Los nacimientos y los matrimonios fueron los puntos fuertes de su reforma y aventajó a las demás ciudades en cuanto a la libertad de sus mujeres. Las jóvenes recibían un entrenamiento militar igual que los hombres, además de una educación centrada en la gimnasia y la danza; ya que consideraban que de cuerpos bien entrenados saldrían hijos más robustos. Además, era una sociedad sobre la que pendía la amenaza de la oliganthropía o escasez de ciudadanos, las mujeres podían concebir hijos con cualquier ciudadano libre que suscitara la admiración por sus cualidades. Por ese motivo los solteros eran tratados con desprecio: se les hacia caminar desnudos por el ágora mientras aguantaban cánticos burlones; la broma y la risa estaban toleradas e incluso Plutarco menciona que Licurgo mandó erigir una estatua en honor a la Risa. Así, cuando un afamado general que estaba soltero pidió a un joven que le cediera un asiento, éste se negó diciendo: "Tú no dejas un hijo para que me lo ceda a mí". Esta forma de hablar afilada y concisa, la llamamos "lacónica", por ser Laconia la región donde se ubicaba Esparta y fue potenciada por Licurgo. Se cuenta que hablaba de manera sentenciosa; de hecho, la Gran Rhetra sólo contaba con 38 palabras. En una ocasión, para justificar el escaso número que había decretado argumentó: los que usan pocas palabras no precisan muchas leyes". Los espartanos supieron convertir su hermetismo y voluntad de secretismo en una virtud militar al hacer uso de espionaje y comunicaciones secretas. Una de las prácticas más conocidas era la siniestra krypteia, la emboscada mediante la cual los jóvenes espartanos asesinaban a los ilotas más peligrosos para sembrar el terror entre los demás.; Aristoteles atribuye a Licurgo esta práctica pero Plutarco le descarga de esa culpa.



Cuando se hubo consolidado el nuevo sistema de gobierno, anunció que marcharía a Delfos para consultar a Apolo sobre como mejorar las nuevas leyes y les pidió a los espartanos que juraran que mantendrían inalteradas las leyes hasta su regreso. Llegado a Delfos, el dios le respondió que las leyes decretadas bastaban para que la ciudad fuese feliz, por lo que decidió quitarse la vida por inanición para no regresar y que su Constitución no se modificara. Un tipo muy curioso este viejo legislador.


Licurgo y los perros(Van Everdingen). Para demostrar que la virtud se adquiere con la educación. Licurgo soltó dos pèrros que había criado ante un plato de carne y una liebre. Uno fue a la fuente y otro cazó la liebre."Estos dos perros son del mismo padre, pero habiendo recibido una educación diferente, el uno salió goloso y el otro cazador", les dejo que mediten con su explicación.





Jóvenes espartanos. Edgar Degas, 1860, National Gallery de Londres.