jueves, 10 de julio de 2014

El Hesicasmo.

Monte Athos.
Se conoce bajo este nombre a una técnica de oración interior y espiritual perteneciente a la tradición ascética de la Iglesia de Oriente y que goza de una gran antiguedad; también la podemos encontrar como "Plegaria del Corazón" o "Vía Cardíaca". Al transmitirse de maestro a discípulo através de la vía oral; al igual que en la India y en el Tibet, esta disciplina no se estableció por escrito hasta principios del s. XI. Fue en un tratado atribuido a San Simeón y más tarde fue el tema de las exposiciones del monje Nicéforo; que vivió en el s.XII, y sobre todo de San Gregorio el Sinaíta. Este estableció esta técnica a principios del s. XIV entre los monjes del Monte Athos. Encontramos referencia a esta misma tradición en San Juan Climaco (s.VII), San Hésychio de Sinaí y entre los grandes místicos de los siglos III.
La oración debía comenzarse a la hora de la puesta del sol (hora canónica de las vísperas, desde las 18 horas hasta las 21, hora solar), en su silenciosa y
oscura celda Algunos textos dicen que sentados en sus literas y otros en una silla baja, parecida al sgam khri tibetano. El orador debe mirar hacia el Este, en cuya pared debe estar trazada una cruz y permanecer allí meditando y conseguír así desarrollar el carácter místico.
El paralelismo con el yantra tántrico es para muchos estudiosos el ikono, en la cual no se reflejarán imágenes de sufrimiento, dolor o castigo. El heseciasta debe realizarlos en ayunas, en estado de gracia y de rodillas. Los pintan en
cuadros de madera disponiendo sucesivamente una serie de capas de pintura especial cuyas fórmulas se remontan a los primeros siglos y constan de elementos minerales, vegetales y animales. Así el monje asocia los tres reinos a esta encarnación, junta la totalidad de la Naturaleza perdida por el pecado del primer hombre a esta ascesis purificadora. Acabado es bendecido por medio de abundantes fumigaciones de incienso colocando pequeñas luces a su alrededor. Estas deben ser mariposas de aceite (rojas) o algunos cirios de cera de abeja. Después se debe pronunciar interiormente la siguiente oración: "Kyrie Issou Christie ie Theou Eleison imas amarmaton" es decir "Señor Jesucristo, hijo de Dios ten piedad de mi pecador".
Otra técnica de la "Vía Cardíaca" es por medio de la oración con el rosario, que debe estar fabricado en cristal, madera de cedro, sándalo o de olivo. Es aconsejable ocho series de ocho cuentas en recuerdo de las ocho beatitudes, separadas entre sí por una cuenta un poco más gruesa. Esto nos da un total de setenta y dos cuentas, en recuerdo de los setenta y dos nombres de la tradición veterotestamentaria. Se utiliza una fórmula corta sobre cada una de las 64 cuentas ordinarias y una más larga sobre las ocho cuentas que separan la serie. La respiración debe ser regular, ritmada por la fórmula que tan sólo es pronunciada por la aspiración y debe ser realizada unicamente por la nariz, tal y como ordena la regla del hesicasmo; esta pronunciación es interior y nunca verbal.
Para conseguir la perfección se deben evitar la realización de prodigios, ya que pueden existir grandes tentaciones, incluso infestaciones, obsesiones y de apariciones demoníacas. Nada recomendable para mentes débiles, así que el que quiera aprenderlas que viaje al Sinaí o al monte Athos.


Fórmula corta: "Kyrie Issou Christie ie Theou Eleison".
Fórmula larga: "Kyrie Issou Christie ie Theou Eleison imas Amartanon"

Monasterio de Santa Catalina. Monte Sinaí.































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